Semana 3
Al final, todo sale
bien
Otro
miércoles más… tratando de abrirme hacia mis demás compañeros de clase. En realidad,
tratar de expresar lo que soy a través de un blog, y transmitirlo a gente que
conozco hace menos de un mes, en los últimos miércoles ha sido todo un reto,
porque lo que escribo acá no alcanzaría a plasmar ni lo más mínimo de esta
nueva etapa llamada “vida universitaria”.
El 4 de agosto, un miércoles cargado de ojeras y estrés debido a una semana muy larga llena de trabajos; Era de esos días en los que te preguntas si en realidad estás haciendo las cosas correctamente, en los que te preguntas si en verdad elegiste la carrera correcta y tienes la capacidad para seguir adelante con ésta, y a pesar de ser de esos días en los que quieres tirar la toalla tan temprano, descubrí que con una actitud pesimista en realidad no conseguiría nada, así que me dispuse a seguir con todas las ganas, a parte porque, aún faltan 4 o 5 años más en donde aunque muchas veces pueda experimentar ese mismo sentimiento, sé que voy a poder llegar a ser una persona resiliente ante esos momentos. Luego de disponerme a entrar a clase de 4:00 a 6:00pm con Juan Sebastián, hicimos lo de siempre al principio de clase, leer dos o tres blogs y escuchar las experiencias de mis compañeros desde sus perspectivas totalmente diferentes a la mía, y en esta ocasión escuchamos las de Tomas y Juli Ramos, que la verdad me sorprendieron en comparación a la mía, la cual aún seguía muy superficial y limitada a hablar solamente de lo que habíamos hecho en clase, y una de las falencias que más se nos mencionaba era el escribir como hablábamos, lo cual me frustró un poco porque hace poco reconocí que erraba mucho en eso y no me había dado cuenta hasta que un profesor me lo resalto como mi mayor desacierto a la hora de sentarme a escribir y redactar, así que al instante en el que el profesor menciono eso, sabía que mi texto estaba escrito exactamente así como yo hablaba a diario.
Al finalizar este momento de la clase, Juan Sebastián aprovechó la oportunidad para resaltar algunas cosas faltantes en nuestros escritos, lo cual lo llevo a explicarnos una escalera con los niveles que debemos superar para hacer un buen escrito, y en verdad caí en cuenta de lo superficial que puedo llegar a ser en textos como estos, en donde creía que simplemente se trataba de resumir una clase de 2 horas y expresar a medias lo que la clase causó en mí, pero en realidad es un escrito que va más allá de eso, no solo porque nos da la capacidad de mostrar quienes somos en cuanto a la universidad, específicamente en la clase de Información y Documentación, también nos da la oportunidad de mejorar nuestra redacción y sobre todo, llegar a crear un pensamiento crítico y poder plasmarlo acá. Para entender un poco más estos niveles por los cuales debemos pasar al hacer cualquier texto, el profesor nos hizo un ejercicio bastante sugestivo, en donde nos presentó un video para analizar titulado “Cómo discutir sin dar vergüenza ajena” y después de observarlo a profundidad y tratar de captar cada uno de los 4 niveles (literal, inferencial, intertextual y analítico/crítico) la verdad en lo personal fue un poco difícil llegar hasta el último nivel, ya que estaba acostumbrada a reducirme a un nivel literal, en donde mi interpretación realmente era escaza frente algunas cosas.
Cuando Juan Sebastián nos hizo la primera pregunta acerca de cuál era esa parte explícita que habíamos interpretado, muchos coincidimos en que el video se trataba de algunos tips que nos brindaban acerca de cómo no mostrar debilidad ante otra persona en una discusión, lo cual era obvio por el mismo título del video, luego, al tratar de llegar a un punto más crítico a todos se nos hizo más difícil, porque seguíamos diciendo lo que habíamos visto de manera superficial en el video, y por mi parte, no encontraba ninguna explicación que fuera más allá de lo que ya todos habíamos dicho, y eso exactamente indicaba mi bajo nivel de inferir en un texto, que de hecho descubrí en otras materias al escribir otro tipo de textos. Luego de varios intentos fallidos el profesor decidió decirnos que en realidad el propósito que estaba implícito era la estrategia del creador del video para aumentar sus suscriptores, y por parte del hombre que apareció en el video como ejemplificación llamado Jordan Peterson, el objetivo de promocionar su nuevo libro era la finalidad. En verdad por mi cabeza y supongo que por la de muchos pasaron una variedad de ideas menos la más fácil, pero a la vez la más difícil que era crear estrategias para conseguir un fin, en este caso, atraer a las personas para suscribirse a un canal y comprar un libro. Para finalizar la clase, Cobos nos explicó que su finalidad en el transcurso de cada clase era llevarnos no solo a una lectura, sino también a una escritura critica, propositiva y analítica, y acá estoy, aprovechando y tratando de poner en práctica todo lo aprendido en esta clase.
Puede que
aún tenga bastantes falencias en cuanto a mi redacción, y más porque no estaba
acostumbrada a escribir tanto como lo hecho en tan solo 3 semanas de clase, y
aunque en un principio me sentía un poco atemorizada por creer que estaba en un
nivel un poco inferior comparado con mis compañeros, he ido entendiendo que esa
es la razón por la que estoy acá, estudiando para aprender eso que aún me hace
falta para llegar a ser una profesional impecable en lo que haga, y a pesar de
que a veces sienta que tengo que esforzarme un poco más para estar al nivel en
el que muchos están, es algo que me motiva a dar lo mejor de mí en cada momento
que pueda hacerlo, y así, ir dejando poco a poco ese miedo al fracasar en esta
carrera, porque al final, todo sale bien.
Comentarios
Publicar un comentario