Cómo dejar incompleto lo completo y no morir en el intento


Resumen 

Una psiquiatra soviética de apellido Zeigarnik, publicó un estudio en 1927 en donde relató su propia experiencia. Gracias a ella, logró entender que el cerebro recuerda mucho mejor aquello que no se ha completado en contraste de dichas tareas que si se logran terminar. Esto lo nombró el efecto Zeigarnik.  Un buen ejemplo de este efecto es un estudio que realizó la misma psiquiatra, en el cual participaron dos grupos de personas y se les pidió realizar  algunas tareas; el primero fue interrumpido a la mitad de cada tarea mientras que al segundo le permitieron finalizar todas las tareas. Con esto se pudo concluir de nuevo que es más fácil que las personas recuerden una actividad cuando ésta es interrumpida a comparación de cuando se realiza continuamente. 


Asimismo, este efecto puede ayudarnos a ser más efectivos, para ello se deben tener en cuenta varios aspectos. Uno de ellos es la longitud de la tarea, pues según este efecto, la extensión no importa ya que no es considerado como “incorrecto” dejar la tarea hasta cierto punto (que no sean el final) dado que nuestro cerebro la recordará constantemente hasta realizarla. Otro aspecto es hacer pausas activas de cierta cantidad de tiempo, en las cuales se podrá despejar la mente y así lograr que la tarea no se olvide del todo. Por último, puede resultar útil a la hora de trabajar dividir las tareas en tareas más pequeñas, de manera que la mente no contenga muchas tareas sino pocas que al final terminarán siendo efectuadas.


Palabras clave: finalizar, interrumpido, efecto, superar, cerebro, tareas


Incompetentes contra competentes… ¿Quién tiene la razón?


Resumen


El efecto Dunning-Kruger, descrito por David Dunning y Justin Kruger, es reconocido como un sesgo cognitivo en el cual personas ignorantes con menos habilidades y conocimientos tienden a sobreestimar estos y creer que tienen capacidades superiores, mientras que las personas expertas o con grandes habilidades tienen una mejor autocrítica y conocen sus límites al igual que sus capacidades. 


Dunning y Kruger se interesaron por este fenómeno tras ver en las noticias como un hombre había ido a robar dos bancos sin ningún tipo de precaución, y cuando fue capturado no comprendía como lo habían reconocido, ya que él había visto que la tinta de limón era invisible y pensó que si se la ponía en la cara las cámaras no podrían reconocerlos. Esto hizo que se preguntaran hasta qué punto la incompetencia e ignorancia pueden llevar al ser humano a hacer cosas fuera de su alcance. También, analizaron que la metacognición y el autoconocimiento son dos factores muy importantes, ya que frecuentemente los novatos carecen de estos por su desconocimiento en la materia, pero a medida de que ganan experticia y experiencia son capaces de medir sus habilidades y reconocer sus límites. 

La mejor manera de evitar caer en el efecto Dunning-Kruger es aproximarnos a nuestro proceso de aprendizaje de manera humilde y autocrítica, siempre procurando reflexionar sobre lo aprendido, recibiendo también percepciones ajenas confiables de lo que hacemos, y teniendo claro que siempre podemos aumentar nuestro conocimiento y ampliar nuestra visión del mundo. 




Palabras clave: metacognición, ignorancia, sobreestimar, autoconocimiento, habilidad, capacidad

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